
Ficha
- Nombre latino
- Ara (Ara)
- Estrella más brillante
- β Arae (β Ara)
- Brillo relativo
- 2,84 mag
- Catálogo Hipparcos
- HIP 85258
- Superficie
- 237 deg² (puesto: 63 de 88)
- Ascensión recta
- 16h 34m 17s a 18h 10m 41s
- Declinación
- -67° 41' 26'' a -45° 29' 10''
- Constelaciones vecinas
- Escorpio, Escuadra, Triángulo Austral, Ave del Paraíso, Pavo, Telescopio, Corona Austral
Visibilidad
La constelación del Altar
El Altar es una constelación del hemisferio sur. Es parcialmente circumpolar respecto al polo sur. Esto significa que algunas de sus estrellas están tan cerca del polo celeste que, vistas desde Sídney, nunca se ponen. Por tanto, allí una parte de la constelación está todo el año por encima del horizonte.
La estrella más brillante de la constelación es β Arae, situada al sur de la cola de la constelación de Escorpio. Su luz tarda unos 600 años en llegar a la Tierra. La constelación del Altar está atravesada por la Vía Láctea. La Vía Láctea es una galaxia independiente formada por miles de millones de estrellas. Así, la constelación del Altar debe su esplendor a varios cúmulos abiertos y cúmulos globulares. Su cúmulo globular más impresionante es NGC 6397, que con un poco de suerte puede observarse ya con unos prismáticos medianos. Se encuentra a 8000 años luz de la Tierra y es, por tanto, el segundo cúmulo globular más cercano después de M4, en la constelación de Escorpio.
Historia y mitología
La constelación ya era conocida por los antiguos griegos, y a lo largo de los milenios sus estrellas han sido interpretadas por los pueblos más diversos. Los hebreos veían en ella el altar que Noé levantó después del diluvio universal, o el altar de Abraham, sobre el que este debía sacrificar a su hijo Isaac. En algunos atlas celestes se menciona también al centauro Quirón (constelación del Centauro), que sacrificó un lobo (constelación del Lobo) sobre este altar. Esta interpretación se debe a la proximidad de las constelaciones del Centauro y del Lobo: ya Arato describe cómo el Centauro extiende la mano hacia el Altar. Sin embargo, no se ha transmitido ninguna leyenda propia al respecto.
No obstante, el mito más conocido sobre la constelación del Altar procede de los griegos. Creían que se trataba del altar ante el que Zeus y los dioses juraron aniquilar a los titanes. Zeus era hijo del titán Crono, por entonces soberano del universo. Crono había sido advertido de que uno de sus hijos lo destruiría. Por eso se los tragaba. Solo Zeus pudo ser salvado por su madre. Muchos años después, Zeus regresó y le dio a Crono un vomitivo, con lo que este vomitó a sus hermanos. A partir de entonces, los dioses (Zeus y sus hermanos) libraron durante 10 años una guerra contra los titanes. Los dioses vencieron y se repartieron el mundo. Así, Poseidón se convirtió en señor del mar; Hades, en señor del inframundo, y Zeus, en señor del cielo.
