
Ficha
- Nombre latino
- Canis Minor (CMi)
- Estrella más brillante
- Procyon (α CMi)
- Brillo relativo
- 0,34 mag
- Catálogo Hipparcos
- HIP 37279
- Superficie
- 183 deg² (puesto: 71 de 88)
- Ascensión recta
- 7h 06m 39s a 8h 11m 41s
- Declinación
- -0° 22' 10'' a +13° 13' 26''
- Constelaciones vecinas
- Géminis, Unicornio, Hidra, Cáncer
Visibilidad
La constelación del Can Menor
La constelación del Can Menor es una constelación del hemisferio norte. Su estrella más brillante es α Canis Minoris, que lleva el nombre griego de Proción (en griego, «antes del perro»). Proción es la octava estrella más brillante de todo el firmamento. Su nombre se debe a que siempre sale poco antes de la auténtica «estrella del Perro», Sirio, en la constelación del Perro Mayor.
Junto con Sirio (en la constelación del Perro Mayor) y Betelgeuse (en la constelación de Orión), la estrella Proción forma parte del llamado Triángulo de Invierno. Se trata de una configuración de tres estrellas, muy visible en invierno en el hemisferio norte, que juntas forman un triángulo casi equilátero.
Mitología
Según la mitología griega, Icario fue el fundador de la viticultura.
Este saber se lo enseñó en persona Dioniso, el dios del vino. En uno de sus viajes, Dioniso se hospedó en casa de Icario. Icario le ofreció como refresco leche de cabra, que Dioniso rechazó amablemente. En su lugar, dejó que Icario probara una bebida muy especial: el vino de su propia cosecha. Durante su visita, Dioniso se dio cuenta de que Icario era un jardinero excepcional. Así que decidió iniciarlo en el arte de la viticultura y de la elaboración del vino. Tras completar con éxito su aprendizaje, Icario y su perro Mera recorrieron el país para dar a conocer la bebida entre el pueblo. Por el camino se encontraron con un grupo de pastores, a los que Icario ofreció amablemente un poco de su bebida. Pero los pastores no estaban acostumbrados al alcohol y enseguida se emborracharon y perdieron el sentido. Los demás pastores pensaron que sus compañeros habían sido envenenados. Mataron a Icario y lo enterraron bajo un árbol. Su perro Mera corrió gimoteando a casa, donde se encontró con Erígone, la hija de Icario. Mera llevó a Erígone hasta la tumba de su padre. Desesperada, Erígone se quitó la vida, y también el perro Mera murió de pena.
Según este mito, Zeus colocó en el firmamento a Icario (constelación del Boyero), a Erígone (constelación de Virgo) y a Mera (constelación del Can Menor). Los asesinos de Icario huyeron a la isla de Ceos, que desde entonces se vio azotada por hambrunas y enfermedades. El rey Aristeo de Ceos, hijo del dios Apolo, pidió ayuda a Zeus. Zeus se apiadó y envió los vientos etesios, que desde entonces soplan cada año durante unos cuarenta días, poco después de la salida de la estrella Proción, y traen a Grecia un agradable frescor en pleno calor estival.
